Relexiones

La apuesta preferencial de Dios por los «pobres» es única y ha de ser distintiva y central en sus seguidores. Por ello, se plantea:

«Bienaventurado el que piensa en el pobre; en el día malo lo librará Jehová. Jehová lo guardará, y le dará vida será bienaventurado en la tierra, y no lo entregarás a la voluntad de sus enemigos (Salmos 41:1-2).

Este es un enfoque mental rector que gobierna la vida de los discípulos de este Camino.

Este tiene recompensas singulares. Es doblemente feliz o bienaventurado. La correlación causal por vivir así es que será «librado en el día malo» y «feliz en la convivencia terrena». Pues no quedará a merced de enemigos.

Ambos beneficios trascienden a las banalidades de la vida. Y son como un «blindaje» o protección divina. Esto no supone que no habrá crisis en la vida. Pero si que seremos librado y felices en medio de tales circunstancias.

En efecto, desde mi experiencia de vida puedo afirmar que esto es cierto. De hecho, acabo de vivir una experiencia que me recuerda que Dios actúa así y después me lo enseñó mediante su Palabra el día de hoy.

! Anímate a enfocar tu vida en los pobres, que Dios hará lo propio por ti! Así vivimos los ciudadanos del Reino de Dios.