DOMINGO, DICIEMBRE 16, 2018

Oremos

Misericordioso Dios de gozo, ayúdame a esperar activamente tu reino. Alimenta la esperanza, la paz, la alegría y el amor dentro de mí. Permite que este tiempo de paciencia perseverante me conduzca a tu nueva y eterna vida. Amén.

Leamos

Pero ustedes, hermanos, tengan paciencia hasta que el Señor venga. El campesino que espera recoger la preciosa cosecha, tiene que aguardar con paciencia las temporadas de lluvia. Ustedes también tengan paciencia y manténganse firmes, porque muy pronto volverá el Señor. Hermanos, no se quejen unos de otros, para que no sean juzgados; pues el Juez está ya a la puerta. Hermanos míos, tomen como ejemplo de sufrimiento y paciencia a los profetas que hablaron en nombre del Señor. Santiago 5.7-10

Reflexionemos

El granjero fielmente siembra semillas, las desparrama sobre el suelo o las planta y las asegura en la tierra. Entonces espera la lluvia y el sol. Espanta a los cuervos y se asegura que el suelo permanezca rico en nutrientes. Pasan días y, a veces, semanas antes que aparezcan señales que lo nuevo está por aparecer. Él observa pacientemente, haciendo su parte, manteniendo en alto su esperanza.

En el Adviento, somos como el agricultor. Practicamos la espera activa. Esto no es sentarnos pasivamente, sino que hacemos nuestras tareas diarias a medida que las pequeñas semillas del reino de Dios, plantadas en nuestro interior, crecen hasta su plenitud (Marcos 4.26-29). Mantenemos la esperanza, la paz, la alegría y el amor, sabiendo que ¡Jesús vendrá pronto! Tomamos los ricos nutrientes que necesitamos para el crecimiento espiritual, descansando en la presencia de Dios, confiando en las promesas de Dios y celebramos las palabras de vida de Dios.

Tenemos que ser pacientes mientras esperamos que el reino de Dios se materialice en nuestras vidas. No podemos apresurarnos ni apurar el proceso. Debemos confiar que la obra de Dios está teniendo lugar en nosotros, incluso antes de que podamos verla. A medida que nutramos esta nueva vida, y soportemos nuestros sufrimientos, produciremos la preciosa cosecha del reino de Dios.

Respondamos

Alimentemos hoy el crecimiento espiritual a través de un banquete en las Escrituras. Leamos nuevamente este pasaje de Santiago. Hagamos una pausa. Leámoslo por segunda vez. ¿Qué palabra, frase o imagen se destaca para ti? Simplemente observa y haz una pausa. Léelo por tercera vez. ¿Qué te está diciendo Dios a través de esta palabra, frase o imagen? ¿Dios te invita a actuar, a recibir un estímulo o a cambiar una creencia? Haz una pausa. Descansa en el amor de Dios.