LUNES, DICIEMBRE 3, 2018

Oremos

Misericordioso Dios de esperanza, danos resistencia en tiempos de prueba. Acércate a nosotros en nuestro sufrimiento. Danos una visión de tu esperanza prometida. Esperamos tu venida en gloria. Amén.

Leamos

En aquel día, el retoño que el Señor hará brotar será el adorno y la gloria de los que queden con vida en Israel; las cosechas que produzca la tierra serán su orgullo y su honor. A los que queden con vida en Sión, a los que sobrevivan en Jerusalén y reciban el privilegio de vivir allí, se les llamará “consagrados al Señor”. Cuando el Señor dicte su sentencia y ejecute su castigo, limpiará a Jerusalén de la sangre de sus crímenes y lavará las manchas de los habitantes de Sión. Sobre toda la extensión del monte Sión y sobre el pueblo reunido allí, el Señor creará una nube oscura en el día, y en la noche resplandor y llamas de fuego. Por encima de todos estará la gloria del Señor, para protegerlos y defenderlos; les servirá de sombra contra el calor del día y de protección contra la lluvia y la tempestad. Isaías 4.2-6 DHH

Reflexionemos

Es difícil ver el camino cuando estamos sufriendo. Toda nuestra realidad puede quedar definida por nuestras pruebas. Las dificultades parecen ahogar cualquier cosa buena en el presente, y decolorar nuestro futuro.

En los primeros capítulos de Isaías, el profeta advierte a Israel que se avecina un tiempo de pruebas inmensas. Han roto su pacto con Dios; y si no regresan, Dios los entregará a sus enemigos. Vivirán bajo un régimen opresivo extranjero, y
muchos serán llevados al exilio.

Pero Dios no los dejará en la oscuridad. Así como Isaías pinta un cuadro del juicio de Dios, también describe la misericordia de Dios. Dios juzgará, pero también salvará a Israel. En ese momento, cada planta y árbol crecerá grande y hermosa. La tierra producirá cultivos. La gente será llamada santa. La nación será purificada, lavada de toda culpa. La gloria de Dios cubrirá su ciudad capital, creando seguridad y refugio.

Al igual que Israel, miramos el mundo que nos rodea, y miramos dentro de nosotros mismos; y vemos los quebrantos, las divisiones. Anhelamos la integridad, la sanidad y la restauración. Sin embargo, aun dentro de nuestras pruebas Dios nos da una visión de esperanza. Ponemos nuestros ojos en la llegada de Cristo; esperamos la venida de Dios en gloria. Dios no nos dejará en la
oscuridad.

Respondamos

Imagina el mundo completamente restaurado. ¿Cómo se ve? ¿Cuáles son las implicaciones para la naturaleza, las ciudades, las relaciones, nuestras familias? ¿Qué imágenes te vienen a la mente? Haz un dibujo o crea un collage. Al participar en esta actividad, pídele a Dios que te dé una visión de esperanza.