Relexiones

Casi siempre han sido tratados peyorativamente en las comunidades cristianas. Pero aun así, si hay placeres que deberíamos degustar.

«El hacer tu voluntad, Dios mío, me ha agradado, Y tu ley está en medio de mi corazón. He anunciado justicia en grande congregación; he aquí, no refrené mis labios, Jehová, tú lo sabes» Salmos 40:8-9)

Uno de los placeres desde la cosmovisión cristiana que encabeza la lista es, la «obediencia».

Esta produce una sensación de «agrado» y «satisfacción». La paz y sensaciones enunciadas provocan el compromiso por anunciar a otros el gozo de la obediencia.

Es por ello, que se necesita confrontar la idea dogmatica que se esta es una obligación a la que se debe someter y punto. Pero sin esta referencia placentera. ¿Será que aquí podemos encontrar una razón del dogmatismo evangélico, que convierte a la fe en algo irracional y cuestionado?

Amigos, vivamos en libertad. Seamos libres de la cueva dogmática evangélica o católica. La sumisión y obediencia en todas las líneas de relación; esto es: Dios, la familia, instituciones establecidas produce bienestar y satisfacción. Lo contrario es propio del espíritu rebelde que tiene a la sociedad en el estado actual.