Relexiones

Una necesidad y disciplina inexorable. Pero ineludible para mantenerse al día y en condiciones éticas (no moralista).

«Escudríñame, oh Jehová, y pruébame; Examina mis íntimos pensamientos y mi corazón… Mas yo andaré en mi integridad; Redímeme, y ten misericordia de mí» (Salmos 26:2,11).

Esto supone «escrutamiento, examen, develar los sentimientos mas íntimos» por parte de Dios. Esto es superior a un examen de calidad (ISO).

Sin embargo, por encima de los resultados la decisión deberá ser «caminar en integridad». Si no se pasa la prueba, aun tenemos la opción de acogernos a «misericordia redentora de Dios». Pero tenemos el deber y la obligación de seguir.