Relexiones

Como disciplina de vida es vital en nuestra cotidianidad. A propósito la palabra nos invita a cuestionarnos.

¿Quién podrá entender sus propios errores? Líbrame de los que me son ocultos. 13 Preserva también a tu siervo de las soberbias; Que no se enseñoreen de mí; Entonces seré íntegro, y estaré limpio de gran rebelión. 14 Sean gratos los dichos de mi boca y la meditación de mi corazón delante de ti, Oh Jehová, roca mía, y redentor mío (Salmos 19:12-14).

Las cosas fundamentales a evaluar son: nuestros errores, la soberbia, nuestras expresiones verbales, la meditación intrapersonal que está delante de Dios. «Antes de evaluar a otros…aprendamos a evalúanos a nosotros mismos».

¡Dejemos que Dios se encargue de los demás! ¡Seamos responsables por nosotros mismos!