Relexiones

Los antecedentes de una persona en crisis muestran reflexiones encriptados: Sensación de castigo divino, acoso de enemistades y enemigos, sensación de culpa, etc. Ante ello, en esta oración se expresa lo siguiente:

«Porque en ti, oh Jehová, he esperado; Tú responderás, Jehová Dios mío. Dije: No se alegren de mí; Cuando mi pie resbale, no se engrandezcan sobre mí. Pero yo estoy a punto de caer, Y mi dolor está delante de mí continuamente.

Por tanto, confesaré mi maldad, Y me contristaré por mi pecado. Porque mis enemigos están vivos y fuertes, Y se han aumentado los que me aborrecen sin causa. Los que pagan mal por bien Me son contrarios, por seguir yo lo bueno. No me desampares, oh Jehová; Dios mío, no te alejes de mí. Apresúrate a ayudarme, Oh Señor, mi salvación (Salmos 38:15-22).

Me encanta la expresión humana integra en esta oración, que es una reflexión desde el alma. Sugiero considerar esta como una posibilidad para manejar nuestras propias crisis. Esto supone:

1) Volverse a Dios y esperar en El, como un acto de auto-conciencia; 2) Reconocer su estado («estar a punto de caer y adolorido») con una actitud confesa («contrita»); 3) Reconocer a sus verdaderos enemigos y sus fortalezas, en vez de ignorarlos; y 4) Buscar ayuda y amparo en Dios.

¡Vivir crisis es una posibilidad real para todos! ¡Lo que hace la diferencia es como la enfrentamos!