Reflexiones

La Palabra nos invita a hacer HABITOS. Entre ellos, «presentarse en oración» cada mañana. Esto está bien. El problema es con el segundo habito, «esperar». ¡Me cuesta! Esto es lo que dice Salmos 5: 3 y 12:

«3 Oh Jehová, de mañana oirás mi voz; De mañana me presentaré delante de ti, y esperaré».

PERO, los resultados hacen que «esperar» valga la pena. Mire lo que pasa:

«12 Porque tú, oh Jehová, bendecirás al justo; Como con un ESCUDO lo rodearás de tu FAVOR».

Desarrollemos hábitos fundamentales.