Relexiones

Del sufrimiento al reconocimiento.

«4 Aunque ande en valle de sombra de muerte, No temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo; Tu vara y tu cayado me infundirán aliento. 5 Aderezas mesa delante de mí en presencia de mis angustiadores; Unges mi cabeza con aceite; mi copa está rebosando» (Salmos 23:4-5).

Es impresionante lo que hace Dios en favor quienes confían en El.