ACCIONES MADURAS DE UN SEGUIDOR DE DIOS

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Estas se centran en virtudes del espíritu que debemos desarrollar (me incluyo). Estas son:

“Confía en Jehová, y haz el bien; y habitarás en la tierra, y te apacentarás de la verdad. Deléitate asimismo en Jehová. Encomienda a Jehová tu camino, y confía en él; y él hará. Y él te concederá las peticiones de tu corazón. Exhibirá tu justicia como la luz, y tu derecho como el mediodía. Guarda silencio ante Jehová, y espera en él. No te alteres con motivo del que prospera en su camino, por el hombre que hace maldades” (Salmos 37:3-7).

El ciclo actitudinal frente a las injusticias reflejadas en las acciones humanas inicia con “confiar en Dios”, “encomendar”, “deleitarse” y termina con “guardar silencio y esperar en El”. En ningún momento supone tomar en nuestras manos la justicia. Al contrario, implica una orientación y confianza en Dios y su intervención.

Por supuesto, esto requiere madurez y paciencia porque la irrupción de Dios es atípica y “extemporánea” (según nuestro parecer). Pero se da en su “kairos”.

Continuará…”con las recompensas de estas acciones maduras….”


RECOMPENSAS PARA GENTE MADURA

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“Y habitarás en la tierra, y te apacentarás de la verdad… Y El te concederá las peticiones de tu corazón… y El hará… Exhibirá tu justicia como la luz, y tu derecho como el mediodía… (Salmos 37:3-7).

En cuatro ocasiones aparece la conjunción “y” en medio de esta selección escritural. Nos muestra que estas recompensas están vinculadas a las demandas actitudinales referidas en la reflexión anterior.

Tales recompensas refieren una “calidad de vida” caracterizada por: el sentido de pertenencia y arraigo a una tierra; sostenido por la verdad y/o autenticidad; concesión de anhelos íntimos; y ser reconocido por nuestra integridad y buenas acciones (justicia).

!No se trata de religiosidad… esto es vida abundante…calidad de vida!


ESTADO DE CRISIS PERSONAL

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Los antecedentes de una persona en crisis muestran reflexiones encriptados: Sensación de castigo divino, acoso de enemistades y enemigos, sensación de culpa, etc. Ante ello, en esta oración se expresa lo siguiente:

“Porque en ti, oh Jehová, he esperado; Tú responderás, Jehová Dios mío. Dije: No se alegren de mí; Cuando mi pie resbale, no se engrandezcan sobre mí. Pero yo estoy a punto de caer, Y mi dolor está delante de mí continuamente.

Por tanto, confesaré mi maldad, Y me contristaré por mi pecado. Porque mis enemigos están vivos y fuertes, Y se han aumentado los que me aborrecen sin causa. Los que pagan mal por bien Me son contrarios, por seguir yo lo bueno. No me desampares, oh Jehová; Dios mío, no te alejes de mí. Apresúrate a ayudarme, Oh Señor, mi salvación (Salmos 38:15-22).

Me encanta la expresión humana integra en esta oración, que es una reflexión desde el alma. Sugiero considerar esta como una posibilidad para manejar nuestras propias crisis. Esto supone:

1) Volverse a Dios y esperar en El, como un acto de auto-conciencia; 2) Reconocer su estado (“estar a punto de caer y adolorido”) con una actitud confesa (“contrita”); 3) Reconocer a sus verdaderos enemigos y sus fortalezas, en vez de ignorarlos; y 4) Buscar ayuda y amparo en Dios.

¡Vivir crisis es una posibilidad real para todos! ¡Lo que hace la diferencia es como la enfrentamos!


VULNERABILIDAD EXISTENCIAL

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Somos seres humanos y por tanto vulnerables. Nuestras medidas y cuidados no alcanzan para suplir nuestras limitaciones. El no reconocer y aceptar nuestra “humanidad” nos descoloca. Peor aún las formas habituales de lidiar con ellas. Veamos cómo trabajó el salmista su finitud.

“Yo dije: Atenderé a mis caminos, para no pecar con mi lengua; guardaré mi boca con freno, en tanto que el impío esté delante de mí. Enmudecí con silencio, me callé aun respecto de lo bueno;
Y se agravó mi dolor. Se enardeció mi corazón dentro de mí; en mi meditación se encendió fuego, y así proferí con mi lengua… Hazme saber, Jehová, mi fin, y cuánta sea la medida de mis días; sepa yo cuán frágil soy. (Salmos 39:-4).

El camino optado es la introspección personal. La auto-evaluación muestra que los “cuidados y prudencia en el habla” frente a los enemigos y el silencio agrava el dolor interior e incita al desborde emocional en un pico emocional”.

¿Cuál es la mejor opción? Reconocer nuestra humanidad y fragilidad. Y a partir de ella re-hacernos. Así como volver a vivir: (1) aceptando nuestras “virtudes y defectos”; y (2) Aprender a lidiar con los conflictos relacionales. ¡No ayuda callar! Tampoco explotar todo el tiempo sanguíneamente. El buen manejo de los tiempos y ecuanimidad es una mejor opción.


LOS PLACERES EN LA VIDA CRISTIANA

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Casi siempre han sido tratados peyorativamente en las comunidades cristianas. Pero aun así, si hay placeres que deberíamos degustar.

“El hacer tu voluntad, Dios mío, me ha agradado, Y tu ley está en medio de mi corazón. He anunciado justicia en grande congregación; he aquí, no refrené mis labios, Jehová, tú lo sabes” Salmos 40:8-9)

Uno de los placeres desde la cosmovisión cristiana que encabeza la lista es, la “obediencia”.

Esta produce una sensación de “agrado” y “satisfacción”. La paz y sensaciones enunciadas provocan el compromiso por anunciar a otros el gozo de la obediencia.

Es por ello, que se necesita confrontar la idea dogmatica que se esta es una obligación a la que se debe someter y punto. Pero sin esta referencia placentera. ¿Será que aquí podemos encontrar una razón del dogmatismo evangélico, que convierte a la fe en algo irracional y cuestionado?

Amigos, vivamos en libertad. Seamos libres de la cueva dogmática evangélica o católica. La sumisión y obediencia en todas las líneas de relación; esto es: Dios, la familia, instituciones establecidas produce bienestar y satisfacción. Lo contrario es propio del espíritu rebelde que tiene a la sociedad en el estado actual.


UN ENFOQUE MINISTERIAL DE VIDA

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La apuesta preferencial de Dios por los “pobres” es única y ha de ser distintiva y central en sus seguidores. Por ello, se plantea:

“Bienaventurado el que piensa en el pobre; en el día malo lo librará Jehová. Jehová lo guardará, y le dará vida será bienaventurado en la tierra, y no lo entregarás a la voluntad de sus enemigos (Salmos 41:1-2).

Este es un enfoque mental rector que gobierna la vida de los discípulos de este Camino.

Este tiene recompensas singulares. Es doblemente feliz o bienaventurado. La correlación causal por vivir así es que será “librado en el día malo” y “feliz en la convivencia terrena”. Pues no quedará a merced de enemigos.

Ambos beneficios trascienden a las banalidades de la vida. Y son como un “blindaje” o protección divina. Esto no supone que no habrá crisis en la vida. Pero si que seremos librado y felices en medio de tales circunstancias.

En efecto, desde mi experiencia de vida puedo afirmar que esto es cierto. De hecho, acabo de vivir una experiencia que me recuerda que Dios actúa así y después me lo enseñó mediante su Palabra el día de hoy.

! Anímate a enfocar tu vida en los pobres, que Dios hará lo propio por ti! Así vivimos los ciudadanos del Reino de Dios.


RENOVACIÓN ESPIRITUAL

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Esta empieza con “clamor” intenso desde lo profundo del ser (alma). Aunque no hay fórmulas para esta búsqueda, ni tampoco creo en ellas. Sin embargo, lo que hace la diferencia es encontrarse con el Dios vivo.

“Como el ciervo brama por las corrientes de las aguas, así clama por ti, oh Dios, el alma mía. Mi alma tiene sed de Dios, del Dios vivo; ¿Cuándo vendré, y me presentaré delante de Dios? (Salmos 42:1-2).

La pregunta de cajón para nosotros hoy es… ¿cuándo lo haremos? ¿Nos comprometeremos seriamente a hacerlo hoy sin más dilación de tiempo?


FUNDAMENTO FIRME PARA NUESTRA VIDA

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La Biblia es la luz de Dios a nuestro alcance. No son “verdades relativas”. Es la verdad que guía y nos encamina por el sendero al que los judíos pensaban era morada de Dios. De ahí el enfoque:

“Envía tu luz y tu verdad; éstas me guiarán; me conducirán a tu santo monte, y a tus moradas Entraré al altar de Dios, Al Dios de mi alegría y de mi gozo; y te alabaré con arpa, oh Dios, Dios mío”. (Salmos 43:2-3).

Acto seguido nos corresponde entrar a la intimidad con Dios, ilustrado en la figura del “altar” con expresiones de alegría, gozo y música. Pero con un distintivo particular haciendo de Dios alguien con quien mantenemos una relación personal y comunitaria.

¡Por la Palabra hacia una relación personal y comunitaria con Dios!


PREGUNTAS INCÓMODAS A DIOS

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¿A veces nos ha faltado el valor para reconocer que tenemos preguntas como las siguientes? ¿Nuestro respeto a Dios o nuestra fe acrítica ha podido más que nuestros cuestionamientos internos?

“Si nos hubiésemos olvidado del nombre de nuestro Dios, o alzado nuestras manos a dios ajeno. ¿No demandaría Dios esto? Porque él conoce los secretos del corazón (Salmos 44:20-21).

“Despierta; ¿por qué duermes, Señor? Despierta, no te alejes para siempre” (Salmos 44:23)
“¿Por qué escondes tu rostro, y te olvidas de nuestra aflicción, y de la opresión nuestra?” (Salmos 44:24)

Las preguntas reflejan sentimientos de aparente falta de coherencia de Dios, alejamiento y olvido de nuestra aflicción y opresión. Aunque habitualmente tengamos respuestas elaboradas, es bueno reconocer que si tenemos preguntas así.

La sanidad de nuestras vidas pasa por el “reconocimiento de nuestros sentimientos y percepciones”. Es de humano hacerlo. Pero es de cristianos hacer las enmiendas en nuestra estructura mental. De modo que demos pasos firmes para nuestra la salud mental y espiritual.

La negación es una actitud farisea que no ayuda. Por ello, prefiero al cristiano confeso que al “santo pecador”.

No está mal tener preguntas así. Lo inapropiado es guardar estas preguntas en el consciente o subconsciente; y permitir que estas hagan daño a la estructura mental y emotiva interna.

¡Por la salud mental y espiritual de los discípulos de Cristo!


VALORES DISTINTIVOS DE UN LIDER

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No es el “éxito” y/o “exitismo” de estos días, no son los criterios y habilidades gerenciales; ni su eficacia y eficiencia, aunque no se descarta su necesidad en el ejercicio ministerial.

Entonces, ¿Cuáles son los principales valores que deben caracterizarnos? La Biblia nos orienta sobre el particular.

“En tu gloria sé prosperado; cabalga sobre palabra de verdad, de humildad y de justicia, y tu diestra te enseñará cosas terribles… Tu trono, oh Dios, es eterno y para siempre; cetro de justicia es el cetro de tu reino” (Salmos 45: 4, 6).

Si bien es esperada la prosperidad en nuestra gestión, debemos preguntarnos por el basamento sobre el que se asienta la misma. Son los valores modelados por Dios. De hecho, es el “centro” distintivo de su administración y gestión.

El valor fundamental es la justicia. Esta no se corresponde con el concepto “distributivo” de justicia. Esto es dar a cada cual lo que le corresponde. El sentido de justicia bíblica va más allá. Implica “rectitud interior y buenas acciones”. Implica ser justo en el interior y hacer justicia o buenas acciones en el exterior o vida pública. De modo que supone una relación orgánica y coherente entre ambas dimensiones del ser y su hacer.

Además, nuestra gestión debe estar acompañada por la veracidad y autenticidad (palabras de verdad). Es más que palabras. Se trata de una substancia fundamental, de ADN ético.

Finalmente se requiere que seamos personas “humildes”. La prosperidad trae consigo éxito público, reconocimientos y buena fama. Pero esta debe ser bien administrada. El mejor recurso es la humildad. Pero no la falsa humildad. Pues es burda.

“Justica, veracidad y humildad” son las demandas axiológicas para los líderes fundados en la perspectiva bíblica.