40 Días con Jesús – Día 07

Jesús enseña cómo orar a Dios

 

»Cuando ustedes oren, no usen muchas palabras, como hacen los que no conocen verdaderamente a Dios. Ellos creen que, porque hablan mucho, Dios les va a hacer más caso. No los imiten, porque Dios, nuestro Padre, sabe lo que ustedes necesitan, aun antes de que se lo pidan.

»Ustedes deben orar así:

“Padre nuestro
que estás en el cielo:
Que todos reconozcan
que tú eres el verdadero Dios.
10 Ven y sé nuestro único rey.
Que todos los que viven
en la tierra te obedezcan,
como te obedecen
los que están en el cielo.
11 Danos la comida que necesitamos hoy.
12 Perdona el mal que hacemos,
así como nosotros perdonamos
a los que nos hacen mal.
13 Y cuando vengan las pruebas,
no permitas que ellas nos aparten de ti,
y líbranos del poder del diablo.”

14 »Si ustedes perdonan a otros el mal que les han hecho, Dios, su Padre que está en el cielo, los perdonará a ustedes. 15 Pero si ustedes no perdonan a los demás, tampoco su Padre los perdonará a ustedes.

Mateo 6.7-15 TLA

 

Jesús propone a sus discípulos una oración que sea comunicación y no manipulación de Dios, que no busque impresionarlo con muchos gestos y palabras, sino que deje escuchar el susurro de su voz en nuestro corazón.

Jesús comienza no con “Padre mío” sino “Padre nuestro”. La oración puede ser personal o comunitaria, pero Dios es Padre de todos. Dios no es propiedad privada.

Otra petición, donde se expresa la máxima generosidad de Dios, es “Ven y sé nuestro único rey” (“venga a nosotros tu reino” según otra traducción), que no es otra cosa que tener el privilegio de ser ciudadanos, todos de primera clase, del reino de Dios.

En la segunda parte, las peticiones se dirigen a la comunidad. El pan que se parte y se comparte debería alcanzar para toda la humanidad, sin embargo, sigue faltando en la mesa de muchos hogares. La reciprocidad del perdón es el mejor antídoto contra el odio y la violencia. La cercanía de Dios es la mejor defensa contra las tentaciones. El mal está siempre cerca, pero más cerca está el amor de Dios. El Señor es nuestra fuerza, roca y salvación.

 

ORACIÓN

Padre nuestro, hoy oramos con la oración que nos enseñó tu Hijo Jesús. Y al repetirla, lo hacemos en la convicción que el Espíritu actúa en nosotros y lleva ante ti, Padre, nuestras necesidades y agradecimientos. ¡Amén!


40 Dias con Jesús – Día 06

Jesús enseña que Dios está en el prójimo que sufre

31 »Cuando yo, el Hijo del hombre, regrese, vendré como un rey poderoso, rodeado de mis ángeles, y me sentaré en mi trono. 32 Gente de todos los países se presentará delante de mí, y apartaré a los malos de los buenos, como el pastor que aparta las cabras de las ovejas. 33 A los buenos los pondré a mi derecha, y a los malos a mi izquierda. 34 Entonces yo, el Rey, les diré a los buenos: “¡Mi Padre los ha bendecido! ¡Vengan, participen del reino que mi Padre preparó desde antes de la creación del mundo! 35 Porque cuando tuve hambre, ustedes me dieron de comer; cuando tuve sed, me dieron de beber; cuando tuve que salir de mi país, ustedes me recibieron en su casa; 36 cuando no tuve ropa, ustedes me la dieron; cuando estuve enfermo, me visitaron; cuando estuve en la cárcel, ustedes fueron a verme.”

37 »Y los buenos me preguntarán: “Señor, ¿cuándo te vimos con hambre y te dimos de comer? ¿Cuándo tuviste sed y te dimos de beber? 38 ¿Alguna vez tuviste que salir de tu país y te recibimos en nuestra casa, o te vimos sin ropa y te dimos qué ponerte? 39 No recordamos que hayas estado enfermo, o en la cárcel, y que te hayamos visitado.”

40 »Yo, el Rey, les diré: “Lo que ustedes hicieron para ayudar a una de las personas menos importantes de este mundo, a quienes yo considero como hermanos, es como si lo hubieran hecho para mí.”

41 »Luego les diré a los malvados: “¡Aléjense de mí! Lo único que pueden esperar de Dios es castigo. Váyanse al fuego que nunca se apaga, al fuego que Dios preparó para el diablo y sus ayudantes. 42 Porque cuando tuve hambre, ustedes no me dieron de comer; cuando tuve sed, no me dieron de beber; 43 cuando tuve que salir de mi país, ustedes no me recibieron en sus casas; cuando no tuve ropa, ustedes tampoco me dieron qué ponerme; cuando estuve enfermo y en la cárcel, no fueron a verme.”

44 »Ellos me responderán: “Señor, nunca te vimos con hambre o con sed. Nunca supimos que tuviste que salir de tu país, ni te vimos sin ropa. Tampoco supimos que estuviste enfermo o en la cárcel. Por eso no te ayudamos.”

45 »Entonces les contestaré: “Como ustedes no ayudaron ni a una de las personas menos importantes de este mundo, yo considero que tampoco me ayudaron a mí.”

46 »Esta gente malvada recibirá un castigo interminable, pero los que obedecen a Dios recibirán la vida eterna.»

Mateo 25.31-46 TLA

 

Cuaresma es tiempo propicio para tomar conciencia de nuestra responsabilidad hacia los demás. El evangelio de hoy propone tomar conciencia de un mundo incluyente, donde su mayor riqueza es la diversidad y la diferencia.

Dios reúne a todas las naciones, sin distinciones de cultura, lengua, religión o situación social. Lo que importa son las buenas obras al servicio de los pobres. “No todos los que dicen que yo soy su Señor y dueño entrarán en el reino de Dios. Eso no es suficiente; antes que nada deben obedecer los mandamientos de mi Padre,…” (Mateo 7.21)

La otra enseñanza importante es la respuesta a la pregunta común de  ¿Dónde está Dios? ¿Cómo puedo verlo?” . Los buenos le preguntan a al Hijo del Hombre: ¿Cuándo te vimos con hambre y te dimos de comer? ¿Cuándo tuviste sed y te dimos de beber?. Sencillo y simple, Dios está en el prójimo que sufre, en el necesitado, en el excluido por razones religiosas, políticas, económicas… u otras más. Como dice Juan “si no amamos al hermano, a quien podemos ver, mucho menos podemos amar a Dios, a quien no podemos ver” (1 Juan 4.20).

En la vida todos tenemos prioridades; la prioridad de Dios son los pobres y marginados. ¿Cuáles son nuestras prioridades? Que en este tiempo de caminar con Jesús nos reconozcan por nuestras buenas obras.

 

ORACIÓN

Dios, Padre nuestro: al comenzar este tiempo de caminar con Jesús, te pedimos nos ayudes a empeñarnos en una auténtica conversión de nuestros corazones y nuestra vida personal y comunitaria, a la vez que nos esforzamos por transformar nuestra familia, nuestra sociedad, el mundo.

Jesús, Hijo de Dios y nuestro Salvador, te pedimos limpies nuestros ojos para poder verte en las personas necesitadas, oprimidas, y discriminadas. Especialmente, queremos interceder y actuar por las mujeres discriminadas, golpeadas y abusadas por el machismo cultural, y por los miles de niños y niñas víctimas de la violencia de los adultos.

En tu nombre oramos, Jesús. Amén.


40 Días con Jesús – Día 05

Jesús vence al diablo y comienza su trabajo

12 De inmediato, el Espíritu de Dios llevó a Jesús al desierto. 13 Y Jesús estuvo allí cuarenta días, viviendo entre los animales salvajes. Satanás trataba de hacerlo caer en sus trampas, pero los ángeles de Dios cuidaban a Jesús.

14 Después de que metieron a Juan en la cárcel, Jesús fue a la región de Galilea. Allí anunciaba las buenas noticias acerca de Dios: 15 «¡Ya está cerca el día en que Dios comenzará a reinar! Vuélvanse a Dios y crean en la buena noticia.»

Marcos 1.12-15 TLA

 

El río Jordán, el desierto, y Galilea son como un mismo “hilo conductor” en el evangelio de Marcos. El reino de Dios está en movimiento, y nos invita a movilizarnos para hallar los sitios donde el reino se manifiesta en nuestras vidas. Allí se concretan nuestras opciones por la vida, por la dignificación de las personas y de nuestras comunidades.

Jesús es llevado al desierto, un espacio que en la Biblia está asociado con el discernimiento y la formación. Jesús es llevado allí para prepararse para el inicio del anuncio del evangelio de Jesús (veamos Marcos 1.1).

Los cuarenta días del desierto no desaparecen. Duran todo el evangelio, toda la vida de Jesús. Son un símbolo de la contradicción y el desequilibrio que enfrenta Jesús en su historia (y nosotros en la nuestra). Jesús aparece como enviado e Dios a la  trama de la vida humana, para pelear la batalla decisiva contra el pecado. Jesús es señal y fuente esperanza para todos los seres humanos.

Luego Jesús va a Galilea; allí concreta en palabras y milagros su opción por los desamparados de la sociedad y la religión. Jesús trabaja, enseña y sana en favor de la humanidad.

 

ORACIÓN

Padre nuestro que estás en el cielo, y caminando a nuestro lado, venimos a ti a pedirte ayuda en nuestros desiertos y dificultades. Así como tu Hijo Jesús enfrentó la adversidad y las pruebas con la ayuda del Espíritu, te pedimos auxilio para vivir nuestras historias y vencer.

Hoy en el desierto, queremos optar por tu reino, por la vida y la esperanza que Jesús nos comunicó y modeló. Ayúdanos, Espíritu, a optar siempre por la vida abundante para todos y a dignificar cada persona que hallemos en nuestro camino. Queremos vivir sembrando amor y vida como señales de tu reino entre nosotros. En Jesús, y al servicio de tu reino, Padre del Cielo. Amén.


40 Días con Jesús – Día 04

Jesús enseña a quien viene a buscar

27 Después de esto, Jesús se fue de aquel lugar. En el camino vio a un hombre llamado Mateo, que estaba cobrando impuestos para el gobierno de Roma. Jesús le dijo: «Sígueme».

28 Mateo se levantó, dejó todo lo que tenía, y lo siguió.

29 Ese mismo día, Mateo ofreció en su casa una gran fiesta en honor de Jesús. Allí estaban comiendo muchos cobradores de impuestos y otras personas. 30 Algunos fariseos y maestros de la Ley comenzaron a hablar contra los discípulos de Jesús, y les dijeron: —¿Por qué comen ustedes con los cobradores de impuestos y con toda esta gente mala?

31 Jesús les respondió: —Los que necesitan del médico son los enfermos, no los que están sanos. 32 Yo vine a invitar a los pecadores para que regresen a Dios, no a los que se creen buenos.

Lucas 5.27-32 TLA

 

Jesús sigue tocando las puertas de nuestra vocación. Hoy, el llamado es para un pecador, que por su ocupación era excluido y marcado por el desprecio social. La respuesta de Mateo es digna de meditación: dejó todo lo que tenía, y lo siguió.

Dejemos todo lo que nos ata a lo superficial; levantémonos para escuchar mejor la palabra de Jesús; sigamos, sin distracciones, a quien nos llama.

Mateo no se contenta con seguir al Maestro, lo celebra con una fiesta incluyente donde todos pueden sentarse alrededor de Jesús. El acontecimiento debe ser recordado como una enseñanza para todo cristiano; NO a la exclusion, SÍ a la inclusión.

Los religiosos del tiempo del tiempo de Jesús, son discípulos de otra escuela; ni siquiera entran en la casa del pecador, desde afuera critican las prácticas de Jesús. En su respuesta, Jesús ratifica un discipulado que debe ser incluyente y comprometido con los más necesitados. Dios permita que escuchemos su llamado y respondamos con decisión como Mateo.

 

ORACIÓN

Querido Dios, venimos a darte gracias porque en Jesús nos miraste con amor y nos acogiste sin discriminarnos. Cada uno de nosotros venimos de distintos trasfondos e historias, pero todos tenemos lugar en la mesa que preside tu Hijo Jesús. 

Te pedimos claridad para escuchar tu llamado a superar las distracciones y las cosas que nos llevan a discriminar a los demás; queremos ser tus instrumentos para recibir y dar la bienvenida a todos, así como tú nos recibiste. Amén.  


40 Días con Jesús – Día 03

Jesús enseña sobre el tiempo apropiado para ayunar

14 Los discípulos de Juan el Bautista fueron a ver a Jesús y le preguntaron:

—Nosotros y los fariseos ayunamos mucho. ¿Por qué tus discípulos no hacen lo mismo?

15 Jesús les respondió:

—En una boda, los invitados no están tristes mientras el novio está con ellos. Pero llegará el momento en que se lleven al novio. Entonces los invitados ayunarán.

Mateo 9.14-15 TLA

 

Jesús responde a los discípulos de Juan con una comparación. Su presencia en el mundo es como una fiesta de bodas, donde él representa el novio y los discípulos a los “invitados” (los amigos del novio).

El verdadero problema de los discípulos de Juan no es tanto la práctica del ayuno (una disciplina espiritual muy usada en su tiempo para mostrar dependencia absoluta de Dios), sino que no reconocen la presencia de Jesús, quien se presenta en la parábola como el novio que viene a casarse con el nuevo pueblo de Dios y establecer así una nueva alianza, una nueva forma de relación con Dios y entre las personas.

En una fiesta de esta magnitud no se ayuna. Pero hay tiempos, como los actuales, donde hay muchos temas que nos llevan a hacerlo. Desde los conflictos y las decisiones más personales e íntimas, hasta los proyectos de quienes ejercen el poder en el mundo, nos abruman y nos llevan a buscar a Dios a través del ayuno y el silencio. Hoy en día, mucho poderosos ven en la propuesta del Reino que anunció y vivió Jesús no como una fiesta sino como una amenaza para sus intereses. Debemos reconocer que vivimos en un mundo que pasa más tiempo de luto que de fiesta.

Hoy es, entonces, un tiempo propicio para ayunar…buscando la guía de Dios para las decisiones más importantes en nuestra vida; dejando de consumir mentiras presentadas como verdades; alimentando nuestra conciencia con la verdad de Dios, que es el amor entrañable hacia el prójimo y hacia Dios mismo. Estos 40 días de camino con Jesús son un tiempo oportuno, propicio, para ayuna y volvernos a Dios. Estos días de ayuno nos permitirán celebrar con gozo la fiesta de la pascua.

Recordemos: No perdamos nunca la alegría de Jesús.

 

Oración

Querido Dios, hoy queremos decirte que sentimos dolor. La alegría de tu presencia, Jesús, nos hace ver más nítidamente los dolores que cruzan hoy nuestra sociedad, en las personas que deambulan a nuestro lado, en las decisiones de los gobiernos que se olvidan de ti y de las personas a quienes dicen servir, hasta de tu creación que cada día sufre más y más ataques.

Querido Dios. Ayunamos de nuestros alimentos quienes los tenemos, pero también ayunamos de nuestros orgullos y nuestras reclamos de tener la razón porque queremos privilegiar Tu razón y Tu vida derramada entre nosotros en Jesús.

Dear God, I thank you. I just thank you! Help me develop a truly thankful heart and a passion for gratitude, not just toward you, but around others as well. Teach me the joy and power of giving thanks in everything. In Jesus’ name, amen


10 versículos bíblicos sobre aceptar a Cristo

El evangelio está centrado en la muerte de Cristo en la cruz por nuestros pecados y la resurrección. Estos versículos bíblicos nos hablan acerca de la salvación que hay aceptando a Cristo como Salvador y Señor.

«Si confiesas con tu boca que Jesús es el Señor, y crees en tu corazón que Dios lo levantó de los muertos, serás salvo.» Porque con el corazón se cree para alcanzar la justicia, pero con la boca se confiesa para alcanzar la salvación. (Romanos 10.9-10)

De modo que si alguno está en Cristo, ya es una nueva creación; atrás ha quedado lo viejo: ¡ahora ya todo es nuevo! (2 Corintios 5.17)

Por tanto, vivan en el Señor Jesucristo de la manera que lo recibieron: arraigados y sobreedificados en él, confirmados en la fe y rebosantes de acciones de gracias, que es como fueron enseñados. (Colosenses 2.6-7)

Este Jesús es la piedra que ustedes, los edificadores, rechazaron, y que no obstante ha llegado a ser la piedra angular.  En ningún otro hay salvación, porque no se ha dado a la humanidad ningún otro nombre bajo el cielo mediante el cual podamos alcanzar la salvación.» (Hechos 4.11-12)

pues todos ustedes son hijos de Dios por la fe en Cristo Jesús.  Porque todos ustedes, los que han sido bautizados en Cristo, están revestidos de Cristo. (Gálatas 3.26-27)

Porque, si cuando éramos enemigos de Dios fuimos reconciliados con él mediante la muerte de su Hijo, mucho más ahora, que estamos reconciliados, seremos salvados por su vida.  Y no sólo esto, sino que también nos regocijamos en Dios por nuestro Señor Jesucristo, por quien ahora hemos recibido la reconciliación. (Romanos 5.10-11)

Y así como Moisés levantó la serpiente en el desierto, así también es necesario que el Hijo del Hombre sea levantado,  para que todo aquel que en él cree no se pierda, sino que tenga vida eterna.

Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree no se pierda, sino que tenga vida eterna. Porque Dios no envió a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él. (Juan 3.14-17)

Uno de los malhechores que estaban allí colgados lo insultaba y le decía: «Si tú eres el Cristo, ¡sálvate a ti mismo y sálvanos a nosotros!»  Pero el otro lo reprendió y le dijo: «¿Ni siquiera ahora, que sufres la misma condena, temes a Dios?  Lo que nosotros ahora padecemos es justo, porque estamos recibiendo lo que merecían nuestros hechos, pero éste no cometió ningún crimen.»  Y a Jesús le dijo: «Acuérdate de mí cuando llegues a tu reino.» Jesús le dijo: «De cierto te digo que hoy estarás conmigo en el paraíso.» (Lucas 23.39-43)

Simón Pedro respondió: «¡Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente!» (Mateo 16.16)

Entonces Tomás respondió y le dijo: «¡Señor mío, y Dios mío!» Jesús le dijo: «Tomás, has creído porque me has visto. Bienaventurados los que no vieron y creyeron.» (Juan 20.28-29)

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Todas las citas bíblicas son tomadas de La Biblia. Reina Valera Contemporánea. Sociedades Bíblicas Unidas, 2009, 2010.