40 Días con Jesús – Día 16

Jesús enseña sobre lo que nos aleja de Dios

 

Jesús también dijo:

19 «Había una vez un hombre muy rico, que vestía ropas muy lujosas. Hacía fiestas todos los días, y servía las comidas más caras. 20 En cambio, junto a la entrada de su casa había un hombre pobre, llamado Lázaro, que tenía la piel llena de llagas. Unas personas lo sentaban siempre allí, 21 y los perros venían a lamerle las llagas. Este pobre hombre tenía tanta hambre que deseaba comer, por lo menos, las sobras que caían de la mesa del hombre rico.

22 »Un día, el hombre pobre murió y los ángeles lo pusieron en el sitio de honor, junto a su antepasado Abraham. Después murió también el hombre rico, y lo enterraron. 23 Cuando ya estaba en el infierno, donde sufría muchísimo, el que había sido rico vio a lo lejos a Abraham, y a Lázaro sentado junto a él.

24 »Entonces llamó a Abraham y le dijo: “¡Abraham, antepasado mío, compadécete de mí! Ordénale a Lázaro que moje la punta de su dedo en agua, y me refresque la lengua. Sufro muchísimo con este fuego.” 25 Pero Abraham le respondió: “Tú eres mi descendiente, pero recuerda que, cuando ustedes vivían, a ti te iba muy bien y a Lázaro le iba muy mal. Ahora, él es feliz aquí, mientras que a ti te toca sufrir. 26 Además, a ustedes y a nosotros nos separa un gran abismo, y nadie puede pasar de un lado a otro.” 27 El hombre rico dijo: “Abraham, te ruego entonces que mandes a Lázaro a la casa de mi familia. 28 Que avise a mis cinco hermanos que, si no dejan de hacer lo malo, vendrán a este horrible lugar.” 29 Pero Abraham le contestó: “Tus hermanos tienen la Biblia. ¿Por qué no la leen? ¿Por qué no la obedecen?”30 El hombre rico respondió: “Abraham, querido antepasado, ¡eso no basta! Pero si alguno de los muertos va y habla con ellos, te aseguro que se volverán a Dios.” 31 Abraham le dijo: “Si no hacen caso de lo que dice la Biblia, tampoco le harán caso a un muerto que vuelva a vivir.”»

Lucas 16.19-31 TLA

 

Estamos ante una parábola, no un relato histórico. El problema es que muchas pinturas, donde el artista se imaginaba como era el cielo y el infierno, con el tiempo, quedaron en la memoria de la gente como retratos reales. Nadie conoce el cielo ni el infierno.

En la parábola, Jesús echa mano de personajes y lugares imaginarios con el objetivo de enseñar una verdad. Si interpretáramos este relato como historia y no como parábola, tendríamos que decir que estamos ante un castigo extremo, que contradice lo que hemos venido reflexionando en días anteriores sobre un Dios misericordioso, que perdona, que no excluye al pecador arrepentido..

¿Cuál es el mensaje de la parábola? Los responsables de la injusticia en el mundo se alejan cada vez más de Dios. Es el poder, la riqueza y la corrupción, lo que aleja de Dios. Quienes son víctimas de la injusticia están privilegiadamente en el corazón de Dios. Los que la crean, están lejos de Dios, pero con una puerta siempre abierta para volver a El.

Revisemos qué actitudes nos alejan o nos acercan a Dios.

 

ORACIÓN

Padre Dios, ante la realidad de las injusticias cotidianas, te pedimos el auxilio de tu Espíritu para discernir las actitudes que nos alejan de tu voluntad, del camino que nos marcó tu Hijo Jesús, nuestro Salvador y Señor. Permítenos al final de nuestra vida, despertarnos a tu lado. Amén.


40 Días con Jesús – Día 15

Jesús anuncia su muerte

 

17 Mientras Jesús iba hacia Jerusalén, en el camino reunió a sus doce discípulos y les dijo: 18 «Como pueden ver, ahora vamos a Jerusalén. Y a mí, el Hijo del hombre, me entregarán a los sacerdotes principales y a los maestros de la Ley. Ellos dirán que debo morir, 19 y me entregarán a mis enemigos para que se burlen de mí, y para que me golpeen y me hagan morir en una cruz. Pero después de tres días, resucitaré.»

20-21 La madre de Santiago y Juan, que eran dos de los discípulos, fue con ellos a hablar con Jesús. Cuando llegaron, ella se arrodilló delante de Jesús para pedirle un favor. Jesús le preguntó: —¿Qué es lo que quieres?

Ella le dijo: —Por favor, ordena que, cuando estés sentado en el trono de tu reino, mis hijos se sienten siempre junto a ti, uno a tu derecha y otro a tu izquierda.

22 Jesús respondió: —Ustedes no saben lo que piden. ¿Están dispuestos a sufrir todo lo malo que va a pasarme?

Ellos le dijeron: —Sí, lo estamos.

23 Jesús les dijo: —Les aseguro que ustedes sufrirán mucho, igual que yo. Pero sólo mi Padre decide quiénes serán los más importantes en mi reino. Eso no lo decido yo.

24 Cuando los otros diez discípulos se dieron cuenta de todo esto, se enojaron con Santiago y Juan. 25 Entonces Jesús los llamó a todos y les dijo: «En este mundo, como ustedes bien saben, los jefes de los países gobiernan sobre sus pueblos y no los dejan hacer absolutamente nada sin su permiso. Además, los líderes más importantes del país imponen su autoridad sobre cada uno de sus habitantes. 26 Pero entre ustedes no debe ser así. Al contrario, si alguno de ustedes quiere ser importante, tendrá que servir a los demás. 27 Si alguno quiere ser el primero, deberá ser el esclavo de todos. 28 Yo, el Hijo del hombre, lo hago así. No vine a este mundo para que me sirvan, sino para servir a los demás. Vine para dar mi vida por la salvación de muchos.»

Mateo 20.17-28 TLA

 

Jesús emprende el camino hacia Jerusalén, centro político y religioso de Israel, donde las autoridades sienten que el anuncio de Jesús amenaza su poder y sus intereses.

Los poderosos siempre han creído que les basta con eliminar el cuerpo ignorando que el espíritu del proyecto permanece. La incoherencia de los letrados y fariseos es contestada con la coherencia de Jesús, quien comunica a sus discípulos que será detenido, torturado y ejecutado. La resurrección, al tercer día, será el signo que hará nuevas todas las cosas, establecerá una nueva alianza, inaugurará un nuevo pueblo de Dios y dará comienzo a un Nuevo Testamento.

Los discípulos siguen sin entender el significado del reino, pues todavía creen que se trata de derrocar a los romanos e instaurar un reino terrenal, con cargos de prestigio y de poder. Jesús solo atina a decir que no entienden lo que piden, pues su reino no está contaminado de poder sino marcado por la cruz, signo de entrega y amor por la humanidad.

Reflexionemos este refrán que resume el mensaje de Jesús: “Si no vivimos para servir, no servimos para vivir”.

 

ORACIÓN

Querido Jesús, en tu ejemplo de servicio queremos caminar. Confesamos nuestra tendencia natural de adaptarnos a los modelos utilitarios de este mundo, y queremos que tu Espíritu forme en nosotros el mismo carácter tuyo.

Haznos sabios, Jesús, para discernir el mejor camino para vivir en tu reino y hacer tu voluntad. ¡Amén!


40 Días con Jesús – Día 14

Jesús enseña sobre la coherencia

 

1 Tiempo después, Jesús les dijo a la gente y a sus discípulos: 

2 «Los fariseos y los maestros de la Ley son los que más conocen la ley de Moisés. 3 Ustedes deben hacer todo lo que ellos digan; pero no hagan lo que ellos hacen, porque enseñan una cosa y hacen otra. 4 Imponen mandamientos muy difíciles de cumplir, pero no hacen ni el más mínimo esfuerzo por cumplirlos. 5 Todo eso lo hacen para que la gente los vea y los admire. Por eso escriben frases de la Biblia en papelitos que guardan en cajitas de cuero, y se las ponen en la frente y en los brazos. Cada vez hacen más grandes esas cajitas y los flecos que le ponen a la ropa, para que la gente piense que son muy obedientes a Dios. 6 Cuando van a la sinagoga o asisten a fiestas, les encanta que los traten como si fueran los más importantes. 7 Les gusta que la gente los salude en el mercado con gran respeto, y que los llame maestros.

8 »Pero ustedes no esperen que la gente los llame maestros, porque ustedes son como hermanos, y tienen solamente un maestro. 9 No le digan padre a nadie, porque el único padre que ustedes tienen es Dios, que está en el cielo. 10 Tampoco esperen que la gente los trate como líderes, porque yo, el Mesías, soy su único líder. 11 El más importante de ustedes deberá ser el sirviente de todos. 12 Porque los que se creen más importantes que los demás serán tratados como los menos importantes. Y los que se comportan como los menos importantes, serán tratados como los más importantes.»

Mateo 23.1-12 TLA

 

Jesús denuncia las contradicciones que, ayer como hoy, suelen darse al interior de las religiones, en dirigentes y fieles.

Las autoridades religiosas siempre han pensado que la multiplicación de normas y leyes, les hace más fácil mantener la sumisión de sus feligreses. En tiempo de Jesús, los judíos debían cumplir unos ¡613 preceptos!

Por esto, Jesús dirá que la ley debe estar al servicio del ser humano y no al contrario, de otra manera, la experiencia de Dios es reducida a prácticas rituales totalmente alejadas de la realidad. Es más fácil una hora de rodillas que dar comida al hambriento o de vestir al desnudo o de dar de beber al sediento.

Los letrados y fariseos, representantes de los grupos religiosos en el tiempo de Jesús, se pasaban horas inventando e imponiendo nuevas normas o mandamientos, quedando solo minutos para atender lo importante, al ser humano, donde realmente reconocemos y alabamos al Dios de Jesús.

La invitación que nos hace Jesús hoy es simple: ¡vivamos una vida coherente! Trabajemos esta Cuaresma por mantener un equilibrio entre lo que creemos y lo que hacemos, entre lo que oramos y practicamos, entre lo que decimos y vivimos.

 

ORACIÓN

Jesús, Amigo y Maestro, hoy queremos decirte que queremos seguir tu ejemplo de coherencia. Queremos unirnos a lo escribió el poeta sobre tí: “Porque El habló de cruz y la cargaba, de senda estrecha y la siguió sin pausa, seguir sus huellas es nuestro camino, con El sembrarnos: esa es nuestra causa.”

Queremos ser el reflejo de tu imagen, y que cuando nos vean te vean a tí. ¡Amén!


40 Días con Jesús – Día 13

Jesús enseña sobre la compasión y el perdón

 

36 Ustedes deben ser compasivos con todas las personas, así como Dios, su Padre, es compasivo con todos.

37 Jesús también les dijo: «No se conviertan en jueces de los demás, y Dios no los juzgará a ustedes. No sean duros con los demás, y Dios no será duro con ustedes. Perdonen a los demás y Dios los perdonará a ustedes. 38 Denles a otros lo necesario, y Dios les dará a ustedes lo que necesiten. En verdad, Dios les dará la misma medida que ustedes den a los demás. Si dan trigo, recibirán una bolsa llena de trigo, bien apretada y repleta, sin que tengan que ir a buscarla.»

Lucas 6.36-38 TLA

 

Son varios los textos donde se habla del perdón. Esto significa la importancia que le dio Jesús. El perdón se convierte en clave de identidad cristiana.

El ejemplo lo puso Jesús cuando en la cruz perdonó a sus victimarios. Como en el Padre Nuestro, el perdón y el dar, deben ser actos recíprocos. Ambos son expresiones de humildad y generosidad que serán retribuidas por el mismo Dios.

Jesús añade otra actitud, la compasión. Esta se entiende como una actitud y una tarea. No se trata de alimentar el sentimiento de la compasión, que solemos traducir en “¡Pobrecito!”, sino en una actitud y una práctica compasiva, que se define como la opción de compartir el sufrimiento con el otro, incluyendo el compromiso de ayudar y transformar la realidad que crea las condiciones de sufrimiento.

La compasión abre en el cristianismo las puertas de la solidaridad y el compromiso con el “siervo sufriente”. La cruz será el signo por excelencia de la compasión de Jesús con la humanidad. Juzgar o condenar no es nuestra competencia, hacerlo sería usurpar el papel de Dios.

 

ORACIÓN

Dios bueno y Padre nuestro, te pedimos perdón por las veces en que juzgamos sin misericordia ni compasión a los demás. Perdónanos por haber mirado desde una posición de superioridad a quienes piensan diferente a nosotros, y por las veces en que nos creímos con derecho a decir a quién Tú aceptas y a quién no.

Jesús, Maestro y Señor, ayúdanos a ser compasivos y perdonadores así como tú lo fuiste aún en el mismo momento de tu crucifixión. Tú eres el siervo que sufrió el castigo que nosotros merecíamos, y en tu dolor encostamos nuestra paz. No queremos usurpar el lugar de Dios al juzgar a los demás; que nuestro espíritu crítico no sea motivo para deservir a otros.

Espíritu, danos tu guía y fortaleza para vivir como nos enseña Jesús. Así podremos marcar la diferencia en nuestro medio. En Jesús oramos. ¡Amén!


40 Días con Jesús – Día 12

Jesús se transforma ante los discípulos

 

Seis días después, Jesús llevó a Pedro, a Santiago y a Juan hasta un cerro alto, para estar solos. Frente a ellos, Jesús se transformó: su ropa se puso tan blanca y brillante, como jamás aquí en la tierra podría blanquearse. Luego, los tres discípulos vieron aparecer al profeta Elías y a Moisés conversando con Jesús.

Entonces Pedro le dijo a Jesús: «Maestro, ¡qué bueno que estemos aquí! Vamos a hacer tres enramadas: una para ti, otra para Moisés y otra más para Elías.»

Los discípulos estaban muy asustados, y Pedro se puso a hablar sin pensar en lo que decía.

De pronto bajó una nube y se detuvo sobre ellos. Desde la nube se oyó una voz que decía: «Éste es mi Hijo, yo lo amo mucho. Ustedes deben obedecerlo.»

Enseguida, miraron a su alrededor y ya no había nadie con ellos. Sólo estaba Jesús.

Mientras bajaban del cerro, Jesús les ordenó que no le contaran a nadie lo que habían visto hasta que él, el Hijo del hombre, resucitara. 10 Pedro, Santiago y Juan guardaron el secreto, pero se preguntaban qué significaba aquello de resucitar.

Marcos 9.2-10 TLA

 

Después del anuncio de la pasión y del llamado al seguimiento, Marcos introduce el relato de la transfiguración (Marcos 9.2-8). Es algo así como una “Pascua anticipada”, junto a una crucifixión igualmente “anticipada”. Por estar cerca de la Pascua de Jesús, podemos decir que la experiencia de la transformación (o transfiguración) es un anticipo a la liberación que Jesús consigue en la cruz para todos.

Este relato está lleno de una fuerza simbólica que puede ayudarnos a hacer un puente con nuestro “hoy”. Veamos algunos pocos:

  • “Seis días” evocan los “seis días” de la creación. Jesús está en su tiempo productivo, de siembra, de actividad, de preparación; allí sucede la transfiguración. Podemos decir que la transfiguración pertenece a “otro tiempo”, el del reino de Dios que irrumpe en el “tiempo cotidiano” de cada ser humano, con el fin de producir un contraste, un desequilibrio, un llamado de atención, una corrección.
  • “Pedro, Santiago y Juan” son tres discípulos que representan la comunidad nueva liderada por Jesús. La comunidad necesita decidir a quién van a escuchar. La corrección al final del relato deja en claro que Jesús es quien tiene la última palabra sobre los temas de la comunidad y de la vida.
  • “…su ropa se puso tan blanca y brillante, resaltan la transformación, en donde el resplandor y la blancura expresan la profundidad y la integridad del cambio operado en el reino. Las primeras comunidades cristianas usaron vestidos blancos recién lavados para simbolizar la nueva vida que se proponían vivir. El ropaje externo es  expresión de los profundos cambios en el interior de las personas.
  • “tres enramadas”, son una evocación del Éxodo y del Dios del éxodo, acto liberal que fundó el pueblo de Israel. Ese fue un tiempo de alegría en medio de la crisis de construcción de identidad (nacional y personal), y también es tiempo de alianza, de solidaridad, de igualdad. En la Fiesta de las Tiendas (en el tiempo de Jesús se celebraba una fiesta llamada Sukkot), cada familia hacía una choza y habitaba en ella, recordando la salida de Egipto. Era un tiempo de compartir y celebrar lo que Dios había hecho.
  • De pronto bajó una nube y se detuvo sobre ellos”. Para los pueblos que vivían en desiertos la nube significa sombra, lluvia, vida, alegría, bendición; siempre está relacionada con Dios. Es un signo visible de la presencia y la bendición de Dios. Durante la travesía del pueblo por el desierto, en el Éxodo, Dios caminaba delante del pueblo señalando el camino. La voz y la nube van junto al pueblo, Dios va junto al nuevo pueblo que crea Jesús.
  • Mientras bajaban del cerro. Volvieron a la llanura, para el encuentro y la transformación humana y social. En el descenso, quienes experimentaron la anticipación de la resurrección, discuten sobre la resurrección de los muertos. El monte está relacionado con la resurrección y la llanura con la muerte. El desafío para los discípulos es cambiar esa realidad: poner señales de vida eterna (en tiempo y calidad) en medio dela muerte cotidiana que viven las personas a su alrededor.

 

En el camino de Jesús a Jerusalén era necesaria la transfiguración. Galilea había mostrado el “éxito” del reino de Dios. La comunidad de discípulos identificó a Jesús como el Mesías porque actuaba con poder (los milagros) en beneficio de las multitudes necesitadas. Cuando Jesús anuncia su pasión y crucifixión, hay alarma y desconcierto. Los discípulos entienden por qué debe pasar por la cruz. La experiencia de la transfiguración corrige esta mala comprensiñon.

El relato de hoy nos enseña la necesidad de superar la visión superficial de las cosas para captar su sentido profundo. Por la pura gracia de Dios, los discípulos tener  una visión más honda de lo que significaba aquél Jesús humilde que les acompañaba como uno de tantos. Y eso les dio nuevas fuerzas para la misión que les esperaba.

 

ORACIÓN

Señor Jesús, te damos gracia por tu Palabra que nos ha hecho ver mejor la voluntad del Padre. Haz que tu Espíritu ilumine nuestras acciones y nos comunique la fuerza para seguir lo que Tu Palabra nos ha hecho ver.

Padre bueno, renueva en nosotros la experiencia liberadora del éxodo, sacándonos de nuestras miserias y esclavitudes para empezar a vivir en la comunidad nueva de tu reino.

Te pedimos, Espíritu, que nosotros como los tres discípulos que acompañaron a Jesús, podamos escuchar la voz de Jesús guiándonos a poner en práctica sus palabras y enseñanzas.

Oramos en tu presencia, Jesús, tú que vives y reinas con el Padre en la unidad del Espíritu Santo por todos los siglos de los siglos. ¡Amén!


40 Días con Jesús – Día 11

Jesús y el camino a la perfección

 

43 Ésta es otra orden que dio Moisés hace muchísimo tiempo: “Amen a su prójimo y odien a su enemigo”. 44 Pero ahora yo les digo: Amen a sus enemigos y oren por quienes los maltratan. 45 Así demostrarán que actúan como su Padre Dios, que está en el cielo. Él es quien hace que salga el sol sobre los buenos y sobre los malos. Él es quien manda la lluvia para el bien de los que lo obedecen y de los que no lo obedecen.

46 Si ustedes aman sólo a quienes los aman, Dios no los va a bendecir por eso. Recuerden que hasta los que cobran impuestos para Roma también aman a sus amigos. 47 Si saludan sólo a sus amigos, no hacen nada extraordinario. ¡Hasta los que no creen en Dios hacen eso!

48 Ustedes deben ser perfectos como Dios, su Padre que está en el cielo, es perfecto.

Mateo 5.43-48 – TLA

 

Una enseñanza novedosa y revolucionaria de Jesús para la época, fue “amar a los enemigos”. Estamos de acuerdo en que es una frase ejemplar, pero difícil de cumplir.

Lo común, en tiempos de Jesús y hoy, es odiar y, si es posible, eliminar al enemigo, al que piensa y actúa diferente. Con su propuesta de ampliar los círculos del amor, Jesús coloca la ética del amor cristiano en un lugar muy alto, pues, se trata de pasar del círculo del amor circunscrito a los más cercanos, a un círculo más universal, incluyendo a los enemigos.

Esto significa cambios profundos en las relaciones humanas. En adelante, lo que identifica al cristiano y lo hace verdaderamente hijo de Dios, es el amor universal, que hace posible que el sol, la lluvia, la justicia, la no violencia, nos cubra a todos sin distinción.

La “perfección” no consiste en la estricta observancia de la ley como proponían los religiosos. Lo que hace perfecto al ser humano, es decir, lo que lo hace realmente bueno y semejante al Padre, es el amor total y universal.

 

ORACIÓN

Dios, Padre Eterno, vuelve hacia ti nuestros corazones, para que, en la fuerza de tu Espíritu, no vivamos en el egoísmo de estar centrados en nosotros mismos como lo hizo Jesús. Queremos renunciar a la venganza, a la revancha, y empezar a amar com nos amaste tú.

Nos entregamos a la búsqueda del otro, de la otra, de aquellas personas a quienes consideramos enemigos por ser diferentes, para mostrarles tu amor, Padre bueno. Nos comprometemos a practicar las obras de misericordia que hoy necesitan nuestros prójimos, nuestra sociedad.

Recordamos las palabras del salmista, y afirmamos que alcanzamos la felicidad al atender a tus mandamientos y buscarlos de todo corazón. Por nuestro Señor, ¡amén!


40 Días con Jesús – Día 10

Jesús enseña sobre la coherencia

 

20 Yo les aseguro que si ustedes no son más obedientes que los fariseos y los maestros de la Ley, nunca entrarán en el reino de Dios.

21 Recuerden que hace mucho tiempo Moisés dijo: “No maten, pues si alguien mata a otro, será castigado”. 22 Pero ahora yo les aseguro que cualquiera que se enoje con otro tendrá que ir a juicio. Cualquiera que insulte a otro será llevado a los tribunales. Y el que maldiga a otro será echado en el fuego del infierno.

23 Por eso, si llevas al altar del templo una ofrenda para Dios, y allí te acuerdas de que alguien está enojado contigo, 24 deja la ofrenda delante del altar, ve de inmediato a reconciliarte con esa persona, y después de eso regresa a presentar tu ofrenda a Dios.

25 Si alguien te acusa de haberle hecho algo malo, arregla el problema con esa persona antes de que te entregue al juez. Si no, el juez le ordenará a un policía que te lleve a la cárcel. 26 Te aseguro que no saldrás de allí sin que antes pagues hasta la última moneda que debas.

Mateo 5.20-27 TLA

 

Para Jesús, los maestros de la ley y fariseos no son personas malas; tan solo son incoherentes, hasta llegar al punto de la hipocresía.

Esta aclaración es necesaria porque en ocasiones actuamos como ellos. Hay personas que dicen que tienen su conciencia tranquila porque nunca han matado, robado, fornicado, ni incumplido los mandamientos. Pero cuando comenzamos a preguntar por la violencia verbal que humilla al hermano, por la ambición que explota al prójimo, por la indiferencia ante los problemas del mundo.., la conciencia se pone intranquila.

Jesús quiere que sus discípulos entiendan que los pecados no se miden por su tamaño sino por el impacto dañino en los demás, en la fraternidad, la justicia y la convivencia humana. No es posible llamarse cristiano y agredir con violencia física o verbal al hermano; no es comprensible ser cristiano y discriminar al otro por su raza, género, orientación sexual o situación social; no es coherente ser personas de oración o asistentes diarios a los servicios religiosos y partícipes de los sacramentos, si sellamos nuestro corazón para impedir que entren el perdón y la reconciliación. Cerrarse al perdón al hermano, y dejar que el rencor anide contra lo que nos hicieron los demás, no se condice con la condición de cristiano, de discípulo de Jesús.

Jesús pide coherencia de vida y conversión de los pecados.

 

ORACIÓN

Dios nuestro, el Evangelio nos desafía a superar los conflictos que tenemos con los demás, sea los provocados por otros o por nosotros mismos. Perdónanos nuestras hipocresías y dobles discursos.

Jesús, sólo si nos ponemos a cuentas con los demás, con quienes nos acusan de haberlos dañado o con quienes nos han dañado, nuestro Padre Dios aceptará nuestras ofrendas. 

Ayúdanos a ser coherentes, Espíritu. Queremos actuar lo que decimos creer y vivir tal como creemos. Amén.


40 Días con Jesús – Día 09

¿Quién es Jesús?

 

13 Cuando llegaron cerca del pueblo de Cesarea de Filipo, Jesús preguntó a sus discípulos: —¿Qué dice la gente acerca de mí, el Hijo del hombre?

14 Los discípulos contestaron: —Algunos dicen que eres Juan el Bautista, y otros dicen que eres el profeta Elías, o el profeta Jeremías, o alguno de los profetas.

15 Entonces Jesús les preguntó: —Y ustedes, ¿qué opinan? ¿Quién soy yo?

16 Pedro contestó: —Tú eres el Mesías, el Hijo del Dios que vive y da vida.

17 Jesús le dijo:

—¡Bendito seas, Pedro hijo de Jonás! Porque no sabes esto por tu propia cuenta, sino que te lo enseñó mi Padre que está en el cielo. 18 Por eso te llamaré Pedro, que quiere decir “piedra”. Sobre esta piedra construiré mi iglesia, y la muerte no podrá destruirla. 19 A ti, Pedro, te daré autoridad en el reino de Dios. Todas las cosas que tú prohíbas aquí en la tierra, desde el cielo Dios las prohibirá. Y las cosas que tú permitas, también Dios las permitirá.

20 Entonces Jesús ordenó a sus discípulos que no le contaran a nadie que él era el Mesías.

Mateo 16.13-20 TLA

 

 

Después de una larga jornada de trabajo en la tierra de Galilea, Jesús quiere saber qué piensa la gente sobre él. Le preocupa que la gente siga con la expectativa de un mesías poderoso y rico.

En realidad, la identidad de Jesús es otra muy distinta. Por eso le pregunta a sus más cercanos compañeros. Pedro confirma las confusiones que sobre Jesús hace la gente. Las respuestas varías: Juan el Bautista, Elías, Isaías, Jeremías, alguno de los otros profetas… lo asocian con personajes del Antiguo Testamento, y parece ser que no se toman el tiempo de tratar de identificar a Jesús por que él es. La verdad es que la gente no ha percibido la novedad del proyecto de Jesús en perspectiva de Nuevo Testamento.

La pregunta final es para Pedro y para todos los discípulos (tanto los de ayer como los hoy). ¿Quién es Jesús para Pedro, Juan, Jacobo, y el resto de los discípulos? Pedro, a nombre del resto, responde: Tú eres el Mesías, el Hijo del Dios que vive y da vida”. Jesús ha estado mostrando en todas sus acciones y palabras que él estaba compartiendo la vida que Dios quiere dar a su nuevo pueblo. Jesús representa un modelo nuevo, único, de “ser el Mesías”; tan nuevo y diferente como el mismo reino de Dios, que no puede ser encasillado en las estructuras obsoletas y vacías del Templo, de la sinagoga, de la religión plagada de reclamos de pureza ritual que sólo los religiosos profesionales pueden cumplir.

 

ORACIÓN

Buen Dios y Padre nuestro, otra vez nos enfrentamos a la pregunta que nos hace tu Hijo: “¿Quién soy para ti “. Danos la fe suficiente para declara que Jesús es el Mesías, el que nos abre las puertas de tu reino y nos hace tus hijos e hijas. 

Hoy queremos escuvcharte decir otra vez, querido Jesús  que somos “benditos” porque te reconocemos como quien eres. En nuestras soledades, dolores y dudas, queremos afirmar con seguridad que en ti hay vida, y vida nueva, del tipo que sólo el Padre Dios nos puede brindar por la acción de su Espíritu.

Gracias por darnos vida, Jesús. Gracias por darnos luz para creer, Espíritu. Gracias por amarnos tanto, Padre bueno. ¡Amén!


40 Días con Jesús – Día 08

Jesús enseña quién es más importante

 

«Ustedes me piden como prueba una señal, pero son malos y no confían en Dios. La única prueba que les daré será lo que le pasó a Jonás. 30 Así como él fue señal para los habitantes de la ciudad de Nínive, así yo, el Hijo del hombre, seré una señal para la gente de este tiempo.

31 »La reina del Sur se levantará en el día del juicio, y hablará contra ustedes para que Dios los castigue. Ella vino desde muy lejos para escuchar las sabias enseñanzas del rey Salomón, ¡y ustedes no quieren escuchar mis enseñanzas, aunque soy más importante que Salomón!

32 »En el juicio final, la gente de la ciudad de Nínive también se levantará, y hablará contra ustedes. Porque esa gente sí cambió de vida cuando oyó el mensaje que le anunció Jonás. ¡Pero ustedes oyen mi mensaje y no cambian, a pesar de que soy más importante que él!»

Lucas 11.29-32 TLA

 

Jesús se indigna ante la proliferación de falsos mesías o profetas, que engañan a toda una generación.

El evangelio de hoy es como una espina que se clava en el corazón. En ocasiones caemos en la tentación de atar nuestra fe a la realización de signos extraordinarios y espectaculares por parte de Dios. Es propio del cristiano orar a Dios y pedirle de acuerdo a nuestras necesidades. Dios dice que lo que pidamos con fe se nos concederá. Pero otra cosa es chantajear a Dios y peor aún, manipular la conciencia de los creyentes con espectáculos casi teatrales. Vale la pena recordar que los grandes milagros de Dios están en la cotidianidad de la vida, en el aire que respiramos, la sonrisa de un niño, el abrazo de un amigo.

Jesús es más que Jonás y la Reina del Sur (ambos son personajes muy importantes en las historias del Antiguo Testamento). Jesús es el verdadero y auténtico milagro de Dios compartido con toda la creación. Su presencia y su mensaje son en sí mismos una confirmación de la voluntad de Dios de hacer las paces con la humanidad y muestra definitiva de su amor hacia nosotros. Jesús es el mensajero y medio; “por medio de Cristo, Dios perdona los pecados y hace las paces con todos. de que dios estaba reconciliando en él al mundo consigo mismo” (2 Corintios 5.19 TLA)

Hagamos el ensayo de hacer una lista de todos los milagros que hace Dios en un solo día. Seguro nos sorprenderemos. ¡Dios es fiel y su amor dura para siempre!

 

ORACIÓN

Dios nuestro, te agradecemos la oportunidad de hablar contigo, y porque siempre estás cerca nuestro. Te presentamos nuestras necesidades, porque sabemos que te preocupas por nuestro bienestar integral, de cuerpo, alma y espíritu. Pedimos que intervengas en nuestras enfermedades, dolores, angustias y crisis cotidianas, porque sabemos que siempre lo haces.

No queremos que se haga nuestra voluntad, sino la tuya, como nos enseñó tu Hijo Jesús en la oración que nos enseñó. Mientras actúas, Padre bueno, nos aferramos a Jesús, porque en él y con él tenemos suficiente y la seguridad de tu amor y buena voluntad para con nosotros. Queremos decirte que Jesús es el centro de nuestra vida, y quien nos llevará a puerto seguro.

Esperamos tu bendición, consuelo y aún tu corrección si hemos obrado mal, por acciono y omisión. En tu Espíritu nos fortalecemos. Oramos en Jesús. ¡Amén!


40 Días con Jesús – Día 07

Jesús enseña cómo orar a Dios

 

»Cuando ustedes oren, no usen muchas palabras, como hacen los que no conocen verdaderamente a Dios. Ellos creen que, porque hablan mucho, Dios les va a hacer más caso. No los imiten, porque Dios, nuestro Padre, sabe lo que ustedes necesitan, aun antes de que se lo pidan.

»Ustedes deben orar así:

“Padre nuestro
que estás en el cielo:
Que todos reconozcan
que tú eres el verdadero Dios.
10 Ven y sé nuestro único rey.
Que todos los que viven
en la tierra te obedezcan,
como te obedecen
los que están en el cielo.
11 Danos la comida que necesitamos hoy.
12 Perdona el mal que hacemos,
así como nosotros perdonamos
a los que nos hacen mal.
13 Y cuando vengan las pruebas,
no permitas que ellas nos aparten de ti,
y líbranos del poder del diablo.”

14 »Si ustedes perdonan a otros el mal que les han hecho, Dios, su Padre que está en el cielo, los perdonará a ustedes. 15 Pero si ustedes no perdonan a los demás, tampoco su Padre los perdonará a ustedes.

Mateo 6.7-15 TLA

 

Jesús propone a sus discípulos una oración que sea comunicación y no manipulación de Dios, que no busque impresionarlo con muchos gestos y palabras, sino que deje escuchar el susurro de su voz en nuestro corazón.

Jesús comienza no con “Padre mío” sino “Padre nuestro”. La oración puede ser personal o comunitaria, pero Dios es Padre de todos. Dios no es propiedad privada.

Otra petición, donde se expresa la máxima generosidad de Dios, es “Ven y sé nuestro único rey” (“venga a nosotros tu reino” según otra traducción), que no es otra cosa que tener el privilegio de ser ciudadanos, todos de primera clase, del reino de Dios.

En la segunda parte, las peticiones se dirigen a la comunidad. El pan que se parte y se comparte debería alcanzar para toda la humanidad, sin embargo, sigue faltando en la mesa de muchos hogares. La reciprocidad del perdón es el mejor antídoto contra el odio y la violencia. La cercanía de Dios es la mejor defensa contra las tentaciones. El mal está siempre cerca, pero más cerca está el amor de Dios. El Señor es nuestra fuerza, roca y salvación.

 

ORACIÓN

Padre nuestro, hoy oramos con la oración que nos enseñó tu Hijo Jesús. Y al repetirla, lo hacemos en la convicción que el Espíritu actúa en nosotros y lleva ante ti, Padre, nuestras necesidades y agradecimientos. ¡Amén!