Relexiones

¡La reacción ordinaria es venganza! Pero a pesar de esta reacción instintiva, la Palabra de Dios nos invita a invocar y articular una conducta diferente:

«Canten y alégrense los que están a favor de mi justa causa. Y digan siempre: Sea exaltado Jehová, que ama la paz de su siervo. Y mi lengua hablará de tu justicia. Y de tu alabanza todo el día» (Salmos 35:27-28).

Especialmente, cuidado con el «corazón» (sentimientos) de nuestra familia frente a las heridas, planes de mal descubiertos de los que nos querían hacer daño e injusticias en nuestra contra.

Una medida más sana es invitar a nuestros seres queridos y amigos a que: (1) canten alegremente; (2) exaltar a Jehová que desea nuestra paz; y (3) hablar positivamente de la justicia de Dios y ofrecer alabanzas a Él. Al punto que podamos reconocer que Dios nos libro/a de la maldad. Pues el usa aun los planes de mal que intentan forjar en nuestra contra y saca cosas buenas y terminamos bendecidos.