Jesús enseña de qué lado debemos estar

 

14 Jesús expulsó a un demonio que había dejado mudo a un hombre. Cuando el demonio salió, el hombre empezó a hablar.

La gente estaba asombrada por lo que hizo Jesús, 15 pero algunas personas dijeron: «Jesús libera de los demonios a la gente porque Beelzebú, el jefe de los demonios, le da poder para hacerlo.» 16 Otros querían ponerle una trampa a Jesús. Por eso le pidieron un milagro que demostrara que había sido enviado por Dios.

17 Jesús se dio cuenta de lo que pensaban y les dijo: «Si los habitantes de un país se pelean entre ellos, el país se destruirá. Si los miembros de una familia se pelean entre sí, la familia también se destruirá. 18 Y si Satanás lucha contra sí mismo, destruirá su propio reino. Ustedes dicen que yo expulso a los demonios por el poder de Satanás. 19 Si eso fuera verdad, entonces ¿quién les da poder a los discípulos de ustedes para echar fuera demonios? Si ustedes me responden que Dios les da ese poder, eso demuestra que están equivocados. 20 Y si yo echo fuera a los demonios con el poder de Dios, eso demuestra que el reino de Dios ya está aquí.

21 »Es muy difícil robar en la casa de un hombre fuerte y bien armado. 22 Pero si un hombre más fuerte que él lo vence, le quitará las armas, le robará todo y lo repartirá entre sus amigos.

23 »Si ustedes no están de acuerdo con lo que hago, entonces están contra mí. Si no me ayudan a traer a otros para que me sigan, es como si los estuvieran ahuyentando.

Lucas 11.14-23 TLA

 

Las reacciones del pueblo frente a Jesús son diferentes: lo alaban, lo admiran y otros como en nuestro texto, lo critican y descalifican.

El hombre mudo representa a las personas que se habían dejado someter y manipular por muchas fuerzas que se oponían al proyecto de vida de Dios (por ejemplo, la ideología oficial de Israel). Jesús decide liberar al mudo de los demonios espirituales, sociales y legales, que le impiden tener voz en su comunidad.

Un sector del pueblo, alienado por las fuerzas enemigas de Dios, después que el hombre ha recobrado su voz, interpretan la acción de Jesús como un milagro del demonio. Jesús sabe que el pueblo está dividido, por esto, lo invita a ponerse de su lado, el lado de Dios.

Hoy, muchas de nuestras instituciones gubernamentales, eclesiales y familiares, sufren del síndrome de “la mudez y la sordera”, frente a un evangelio que quiere despertar el sentido crítico y la libertad de los pueblos. También son muchos los hombres y mujeres que siguen siendo condenados, excomulgados o silenciados, por querer devolverle la voz a pueblos sin vida, sin justicia y sin libertad.

¿Cómo sanar la mudez en el mundo de hoy?

 

ORACIÓN

Te damos gracias, Jesús, porque al encontrarnos y darnos vida también nos diste la posibilidad de recuperar nuestra voz. Con voz renovada cantamos alabanzas, decimos la verdad, pedimos perdón y perdonamos.

Ayúdanos, Espíritu Santo, a usar nuestra voz para decir, y hacer, lo que se alinea con el evangelio de Jesús; ayúdanos a levantar nuestra voz profética, denunciar la injusticia y anunciar la vida nueva que hay en Jesús. Amén.