Jesús enseña sobre la coherencia

 

1 Tiempo después, Jesús les dijo a la gente y a sus discípulos: 

2 «Los fariseos y los maestros de la Ley son los que más conocen la ley de Moisés. 3 Ustedes deben hacer todo lo que ellos digan; pero no hagan lo que ellos hacen, porque enseñan una cosa y hacen otra. 4 Imponen mandamientos muy difíciles de cumplir, pero no hacen ni el más mínimo esfuerzo por cumplirlos. 5 Todo eso lo hacen para que la gente los vea y los admire. Por eso escriben frases de la Biblia en papelitos que guardan en cajitas de cuero, y se las ponen en la frente y en los brazos. Cada vez hacen más grandes esas cajitas y los flecos que le ponen a la ropa, para que la gente piense que son muy obedientes a Dios. 6 Cuando van a la sinagoga o asisten a fiestas, les encanta que los traten como si fueran los más importantes. 7 Les gusta que la gente los salude en el mercado con gran respeto, y que los llame maestros.

8 »Pero ustedes no esperen que la gente los llame maestros, porque ustedes son como hermanos, y tienen solamente un maestro. 9 No le digan padre a nadie, porque el único padre que ustedes tienen es Dios, que está en el cielo. 10 Tampoco esperen que la gente los trate como líderes, porque yo, el Mesías, soy su único líder. 11 El más importante de ustedes deberá ser el sirviente de todos. 12 Porque los que se creen más importantes que los demás serán tratados como los menos importantes. Y los que se comportan como los menos importantes, serán tratados como los más importantes.»

Mateo 23.1-12 TLA

 

Jesús denuncia las contradicciones que, ayer como hoy, suelen darse al interior de las religiones, en dirigentes y fieles.

Las autoridades religiosas siempre han pensado que la multiplicación de normas y leyes, les hace más fácil mantener la sumisión de sus feligreses. En tiempo de Jesús, los judíos debían cumplir unos ¡613 preceptos!

Por esto, Jesús dirá que la ley debe estar al servicio del ser humano y no al contrario, de otra manera, la experiencia de Dios es reducida a prácticas rituales totalmente alejadas de la realidad. Es más fácil una hora de rodillas que dar comida al hambriento o de vestir al desnudo o de dar de beber al sediento.

Los letrados y fariseos, representantes de los grupos religiosos en el tiempo de Jesús, se pasaban horas inventando e imponiendo nuevas normas o mandamientos, quedando solo minutos para atender lo importante, al ser humano, donde realmente reconocemos y alabamos al Dios de Jesús.

La invitación que nos hace Jesús hoy es simple: ¡vivamos una vida coherente! Trabajemos esta Cuaresma por mantener un equilibrio entre lo que creemos y lo que hacemos, entre lo que oramos y practicamos, entre lo que decimos y vivimos.

 

ORACIÓN

Jesús, Amigo y Maestro, hoy queremos decirte que queremos seguir tu ejemplo de coherencia. Queremos unirnos a lo escribió el poeta sobre tí: “Porque El habló de cruz y la cargaba, de senda estrecha y la siguió sin pausa, seguir sus huellas es nuestro camino, con El sembrarnos: esa es nuestra causa.”

Queremos ser el reflejo de tu imagen, y que cuando nos vean te vean a tí. ¡Amén!


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