Jesús enseña sobre el tiempo apropiado para ayunar

14 Los discípulos de Juan el Bautista fueron a ver a Jesús y le preguntaron:

—Nosotros y los fariseos ayunamos mucho. ¿Por qué tus discípulos no hacen lo mismo?

15 Jesús les respondió:

—En una boda, los invitados no están tristes mientras el novio está con ellos. Pero llegará el momento en que se lleven al novio. Entonces los invitados ayunarán.

Mateo 9.14-15 TLA

 

Jesús responde a los discípulos de Juan con una comparación. Su presencia en el mundo es como una fiesta de bodas, donde él representa el novio y los discípulos a los “invitados” (los amigos del novio).

El verdadero problema de los discípulos de Juan no es tanto la práctica del ayuno (una disciplina espiritual muy usada en su tiempo para mostrar dependencia absoluta de Dios), sino que no reconocen la presencia de Jesús, quien se presenta en la parábola como el novio que viene a casarse con el nuevo pueblo de Dios y establecer así una nueva alianza, una nueva forma de relación con Dios y entre las personas.

En una fiesta de esta magnitud no se ayuna. Pero hay tiempos, como los actuales, donde hay muchos temas que nos llevan a hacerlo. Desde los conflictos y las decisiones más personales e íntimas, hasta los proyectos de quienes ejercen el poder en el mundo, nos abruman y nos llevan a buscar a Dios a través del ayuno y el silencio. Hoy en día, mucho poderosos ven en la propuesta del Reino que anunció y vivió Jesús no como una fiesta sino como una amenaza para sus intereses. Debemos reconocer que vivimos en un mundo que pasa más tiempo de luto que de fiesta.

Hoy es, entonces, un tiempo propicio para ayunar…buscando la guía de Dios para las decisiones más importantes en nuestra vida; dejando de consumir mentiras presentadas como verdades; alimentando nuestra conciencia con la verdad de Dios, que es el amor entrañable hacia el prójimo y hacia Dios mismo. Estos 40 días de camino con Jesús son un tiempo oportuno, propicio, para ayuna y volvernos a Dios. Estos días de ayuno nos permitirán celebrar con gozo la fiesta de la pascua.

Recordemos: No perdamos nunca la alegría de Jesús.

 

Oración

Querido Dios, hoy queremos decirte que sentimos dolor. La alegría de tu presencia, Jesús, nos hace ver más nítidamente los dolores que cruzan hoy nuestra sociedad, en las personas que deambulan a nuestro lado, en las decisiones de los gobiernos que se olvidan de ti y de las personas a quienes dicen servir, hasta de tu creación que cada día sufre más y más ataques.

Querido Dios. Ayunamos de nuestros alimentos quienes los tenemos, pero también ayunamos de nuestros orgullos y nuestras reclamos de tener la razón porque queremos privilegiar Tu razón y Tu vida derramada entre nosotros en Jesús.

Dear God, I thank you. I just thank you! Help me develop a truly thankful heart and a passion for gratitude, not just toward you, but around others as well. Teach me the joy and power of giving thanks in everything. In Jesus’ name, amen


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